La organización lógica de un sermón es clave para transmitir el mensaje de manera clara y efectiva.
Un predicador que estructura bien su enseñanza facilita la comprensión y aplicación de la Palabra en la vida de su audiencia.
Les animamos a leer detenidamente este capítulo y responder el examen con responsabilidad, eligiendo la opción que coincida con la redacción del libro.
Su participación es fundamental para fortalecer su habilidad de estructurar sermones con coherencia y avanzar en su formación como predicadores.
La realización del examen lo antes posible contribuirá a su desarrollo en la predicación bíblica, ayudándolos a convertirse en grandes ministros de la Palabra de Dios.