11 Acerca de esto tenemos mucho que decir, y difícil de explicar, por cuanto os habéis hecho tardos para oír. 12 Porque debiendo ser ya maestros, después de tanto tiempo, tenéis necesidad de que se os vuelva a enseñar cuáles son los primeros rudimentos de las palabras de Dios; y habéis llegado a ser tales que tenéis necesidad de leche, y no de alimento sólido. 13 Y todo aquel que participa de la leche es inexperto en la palabra de justicia, porque es niño; 14 pero el alimento sólido es para los que han alcanzado madurez, para los que por el uso tienen los sentidos ejercitados en el discernimiento del bien y del mal.
Los líderes efectivos necesitan discernimiento.
El discernimiento es una cualidad indispensable para cualquier líder que desea lograr el máximo de efectividad.
La palabra de Dios nos revela que el discernimiento es una habilidad que todos debiéramos poseer, pero que no necesariamente todos tenemos.
De hecho, muchas personas se caracterizan por su inhabilidad para discernir.
El discernimiento es una cualidad que el Espíritu de Dios cultiva en nosotros, en la medida en que maduramos.
Un niño que aún está en la etapa de gatear es capaz de llevarse a la boca el biberón de leche que su madre le provee; pero igualmente él puede hacer lo mismo con un pesticida que se haya colocado en el piso para las plagas.
Él no sabe discernir entre una cosa y la otra.
Eso sería similar a lo que pudiera ocurrir en un cristiano no maduro, cuando este no sabe discernir entre la verdad que Dios ha revelado y la mentira que Satanás le presenta a través de un predicador o de un maestro.
Para desarrollar el discernimiento debemos poner por obra las siguientes cosas:
I.- Pedirle a Dios que nos de discernimiento.
Cuando el rey Salomón fue nombrado rey del pueblo de Israel, y que Dios le dio la oportunidad de pedir cualquier cosa, pidió discernimiento para gobernar al pueblo de Israel.
Da, pues, a tu siervo corazón entendido para juzgar a tu pueblo, y para discernir entre lo bueno y lo malo; porque ¿quién podrá gobernar este tu pueblo tan grande?
El discernimiento es algo que debemos pedir y buscar si realmente deseamos vivir conforme a la voluntad de Dios y así poder desarrollar un liderazgo efectivo.
Para desarrollar el discernimiento debemos poner por obra las siguientes cosas:
II.- Ejercitar los sentidos.
El discernimiento es logrado a través de los sentidos ejercitados.
Pero el alimento sólido es para los que han alcanzado madurez, para los que por el uso tienen los sentidos ejercitados en el discernimiento del bien y del mal.
Pero esos sentidos son ejercitados a través del estudio y la aplicación en nuestro diario vivir de la Palabra de Dios. Ese es el alimento sólido.
Que nos permite llegar a tener nuestros sentidos ejercitados para que podamos diferenciar la verdad del error.
Cuando hablo de alimento sólido, no me estoy refiriendo a nuevas verdades; sino a un mejor entendimiento y a una mejor aplicación de las verdades ya reveladas por Dios en su palabra.
III.- El discernimiento nos ayuda a resolver problemas en el liderazgo y personales.
En la Biblia tenemos el ejemplo que el rey Salomón dio a esta disputa.
16 En aquel tiempo vinieron al rey dos mujeres rameras, y se presentaron delante de él. 17 Y dijo una de ellas: !!Ah, señor mío! Yo y esta mujer morábamos en una misma casa, y yo di a luz estando con ella en la casa. 18 Aconteció al tercer día después de dar yo a luz, que ésta dio a luz también, y morábamos nosotras juntas; ninguno de fuera estaba en casa, sino nosotras dos en la casa. 19 Y una noche el hijo de esta mujer murió, porque ella se acostó sobre él. 20 Y se levantó a medianoche y tomó a mi hijo de junto a mí, estando yo tu sierva durmiendo, y lo puso a su lado, y puso al lado mío su hijo muerto. 21 Y cuando yo me levanté de madrugada para dar el pecho a mi hijo, he aquí que estaba muerto; pero lo observé por la mañana, y vi que no era mi hijo, el que yo había dado a luz. 22 Entonces la otra mujer dijo: No; mi hijo es el que vive, y tu hijo es el muerto. Y la otra volvió a decir: No; tu hijo es el muerto, y mi hijo es el que vive. Así hablaban delante del rey. 23 El rey entonces dijo: Esta dice: Mi hijo es el que vive, y tu hijo es el muerto; y la otra dice: No, mas el tuyo es el muerto, y mi hijo es el que vive. 24 Y dijo el rey: Traedme una espada. Y trajeron al rey una espada. 25 En seguida el rey dijo: Partid por medio al niño vivo, y dad la mitad a la una, y la otra mitad a la otra. 26 Entonces la mujer de quien era el hijo vivo, habló al rey (porque sus entrañas se le conmovieron por su hijo), y dijo: !!Ah, señor mío! dad a ésta el niño vivo, y no lo matéis. Mas la otra dijo: Ni a mí ni a ti; partidlo. 27 Entonces el rey respondió y dijo: Dad a aquélla el hijo vivo, y no lo matéis; ella es su madre. 28 Y todo Israel oyó aquel juicio que había dado el rey; y temieron al rey, porque vieron que había en él sabiduría de Dios para juzgar.
La solución que Salomón dio a esta disputa fue la comprobación de que Dios había respondido a su petición cuando le pidió que le diera un corazón entendido para juzgar a tu pueblo, y para discernir entre lo bueno y lo malo.
Nuestro discernimiento se manifiesta al aplicar sabiduría en la vida personal y en el liderazgo que uno está ejerciendo.
Los líderes de iglesias y de cualquier organización tienen que vérselas cada día con casos muy complejos y difíciles.
Y como resultado tienen que confiar en el discernimiento.
El discernimiento permite al líder ver un cuadro parcial, llenar los espacios en blanco intuición guiada por el Espíritu Santo, y hallar la verdadera causa del problema.
Mientras más discernimiento tenga un líder más fuerte será su capacidad y habilidad para ver las causas que originaron el problema.
IV.- Necesitamos discernimiento para entender la Biblia.
Pero el hombre natural no percibe las cosas que son del Espíritu de Dios, porque para él son locura, y no las puede entender, porque se han de discernir espiritualmente.
Necesitamos discernimiento para entender la Biblia misma. Y el líder con más razón.
Nuestras mentes humanas no pueden entender las Escrituras sin el discernimiento que viene del Espíritu Santo.
¿Eres un líder o prospecto a líder con discernimiento?
¿Puedes identificar con facilidad la causa principal del problema cuando te enfrentas a asuntos complejos?
¿Estás dispuesto o dispuesta como líder o prospecto a ser un líder esforzarte en cultivar el discernimiento?
Para mejorar tu discernimiento, haz lo siguiente:
• Analiza algún problema que hayas resuelto pasado.
¿Cuál fue la raíz de ese problema?
¿Qué te permitió resolver con éxito ese problema?
• Aprende cómo piensan otros.
¿A qué personaje bíblico admiras?
Escoge alguno y lee su biografía.
Al aprender cómo piensan otros líderes con discernimiento, puedes tú mismo llegar a tener más discernimiento.
Lee o escucha audio libros sobre el liderazgo cristiano.
Por largo tiempo los suizos tuvieron el monopolio de la fabricación de relojes.
Hacían los mejores relojes que se podían comprar, y para la década de 1940 a 1950 produjeron el 80% de todos los relojes del mundo.
A finales de la década de los sesenta, cuando un inventor presentó a los líderes de una compañía suiza una idea para un nuevo tipo de reloj, ellos la rechazaron.
En realidad, cada compañía suiza a la que él le hizo la propuesta tuvo la misma reacción negativa.
Sabiendo que su diseño tenía mérito, se lo llevó a una compañía en Japón.
El nombre de la organización fue Seiko, el diseño del reloj era digital, y hoy, el 80% de todos los relojes usan un diseño digital.
Una decisión movida por el discernimiento puede cambiar el curso completo de tu destino.
Para desarrollar el discernimiento debemos poner por obra las siguientes cosas:
I.- Pedirle a Dios que nos de discernimiento.
II.- Ejercitar los sentidos.
El discernimiento nos va ayudar.
III.- A resolver problemas en el liderazgo y personales.
IV.- A entender la Biblia.